Huetar
Pueblo
Los Huetares fueron la nación indígena más poderosa y mejor organizada de Costa Rica a la llegada de los españoles. Durante el siglo XVI dominaban diversos cacicazgos que se extendían desde la costa del Pacífico costarricense hasta la Vertiente del Atlántico.
Ubicación
Se encuentran en el Valle Central y poseen dos territorios: Quitirrisí, en el cantón de Mora y Zapatón, en el cantón de Puriscal.
Lengua
El idioma no se habla desde el siglo XVIII, pero se han reconstruido algunas de sus características gracias a los nombres geográficos, de plantas, animales, objetos y otras expresiones que han perdurado hasta el día de hoy.
Organización social
Regía el cacique; este poseía la autoridad, obtenida en forma hereditaria. Su organización social se dividía en tres grupos: la clase alta, formada por el cacique y su familia, así como por los sacerdotes y los “sukias” o médicos hechiceros. La clase media constituida por el pueblo, y los esclavos, quienes ocupaban el estrato más bajo de la sociedad.
Sin embargo, con la llegada de la colonización española y la imposición de estructuras políticas foráneas, la estructura de autoridad indígena ha experimentado severos cambios.
Religión
Los Huetares rendían culto al Sol y a la Luna.
Actualmente, la cosmovisión Huetar se basa en creencias espirituales y animistas, donde se reconocen y respetan los espíritus de la naturaleza y se busca mantener un equilibrio con el mundo natural. Sus prácticas religiosas y ceremonias están vinculadas a ciclos naturales y a la búsqueda de protección, salud y prosperidad.
Cultura
Entre sus tradiciones destacan la intrepretación musical, siendo expertos con la marimba y maracas, la elaboración de chicha, su habilidad en la cerámica y la producción de objetos artesanales: crean artefactos decorativos, herramientas y utensilios utilizando arcilla y técnicas de cerámica.
Su conocimiento sobre plantas medicinales también es destacable.
Sus territorios limitan las actividades de subsistencia al no ser especialmente aptos para el cultivo. Sin embargo, algunos pocos cultivan maíz y café, también producen y venden plantas medicinales y artesanías a base de zacate, palma y fibra vegetal; productos que ofrecen en ferias artesanales, mercados o en la propia carretera que cruza el territorio de Quitirrisí.